¿PARA CUANDO UNA NORMATIVA SOBRE EL RUIDO EN ALBORAYA?

¿PARA CUANDO UNA NORMATIVA SOBRE EL RUIDO EN ALBORAYA?

En la C. Valenciana el 40 % de los hogares sufre las consecuencias de los ruidos que se ocasionan en la calle o que llegan provocados por los vecinos, por obras y vehículos carga y descarga. Los valencianos ocupan el primer puesto en el apartado que la consulta dedica a la contaminación acústica.

En Alboraya desconocemos los datos, pero no andarán a la zaga, ya que la estrechez de las avenidas que impiden el paso de autobuses y vehículos grandes, que hacen sonar sus claxon sin límite ni educación alguna; la falta de educación cívico-ciudadana en las terrazas de las horchaterías y bares; la cantidad de obra pública repetitiva, el gran incremento en la circulación vial, el camión de la basura, etc. hacen pensar que los datos de la Comunitat no andarán demasiado lejos de los nuestros.

Ese resultado tiene una diferencia de 10,8 puntos sobre la media española. Siendo nuestra Comunidad la que más molestias soporta, seguida de Ceuta y Melilla con un 35,5 % y las Islas Baleares, con un 33,4 %.

Por sectores: son las mujeres las que más se quejan del ruido en la calle. Les siguen los jóvenes de entre 16 y 29 años y los parados. Los hombres se quejan del ruido en un 27,6% de los casos

El ruido es por tanto la cuestión que más preocupa a los valencianos. La ciudad de Valencia, y poblaciones próximas cuentan con varios ejemplos de zonas en las que las reclamaciones derivadas por el ruido han sido frecuentes. AVACU, señaló a raíz del informe del INE que el ruido en Valencia va unido a las circunstancias del clima, que permite la frecuente presencia de terrazas.

La presidenta de la Asociación Provincial de Amas de Casa Tyrius ha señalado en diversas ocasiones que los ciudadanos, cada vez más, reclaman cuestiones relacionadas con el ruido poniendo el acento en los ‘‘vecinos que no respetan el descanso de los demás’’.

El resultado total de España apunta que el 28,8 % se queja por ese motivo.

El resultado medio español destaca que por edad, quienes más aluden al ruido son los que tienen entre 16 y 29 años (32,1%), seguidos de las personas de 45 a 64 años (30,1%) y los de 30 a 44 años. Los que menos se lamentan son los de 65 años o más.

Estos datos apuntan a que nuestras autoridades deben tomarse en serio la contaminación acústica, pues de lo contrario se les pasará factura en las próximas elecciones municipales. Además ya empeizan a detectarse numerosas enfermedades derivadas del ruido: insomnio, depresiones, ansiedad, fobias, ulceraciones, irritabilidad, etc. que están aumentando considerablemente el número de bajas profesionales y por ende, mayor gasto para nuestra adminsitración.

Por todo ello, reitero la pregunta que encabeza este artículo ¿para cuando la normativa municipal sobre el ruido?.

Pepe Badenas
03-07-2009
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