Mayores y estudiantes comparten piso gracias a programas sociales

Mayores y estudiantes comparten piso gracias a programas sociales.

En la provincia de Valencia se han iniciado 24 convivencias desde que comenzó el curso escolar .

Antonia y Jessica no son abuela y nieta, pero muchos lo creen. Viven juntas desde hace tres años y se conocieron gracias al programa Viure i Conviure, de la Obra Social de  Caixa Catalunya.

Esta iniciativa intergeneracional posibilita un alojamiento alternativo para jóvenes estudiantes en el domicilio de ancianos que presentan problemas de soledad o que tengan necesidad de compañía. En Valencia se han iniciado este curso escolar 24 convivencias.

Hace cuatro años Antonia decidió que ya no quería vivir sola y  por casualidad se enteró del programa. Desde entonces ha compartido su piso con dos estudiantes, Verónica el primer año, y los restantes tres con Jessica. "Nos llevamos muy bien y me da muchas alegrías. Hasta he conocido a su novio ", dice Antonia con una mirada cómplice hacia Jessica.

A ambas se les ve encantadas. "Vivir aquí es como estar en mi casa", cuenta Jessica, que estudia Bellas Artes en Valencia y buscaba piso aquí porque su familia reside en Sueca.

Al principio la diferencia de edad fue el obstáculo que tuvieron que superar, pero enseguida conectaron y están juntas siempre que pueden, sobre todo por la noche. Jessica pasa casi todo el día en la facultad, pero está en casa a la hora de cenar. "Y luego vemos la tele juntas", explica Antonia, que se queja cuando a la joven se le hace un poco tarde y no aparece por casa hasta las nueve de la noche. "No se enfada, pero se nota que me echa de menos", sonríe Jessica.

Aunque el programa incide en que los mayores tienen que ser autónomos, se ayudan siempre que pueden. "Mi día libre es el miércoles -dice Jessica- y siempre intentamos ir a comprar ese día y lo mismo con las visitas al médico. Le pido a Antonia que pida la visita para el miércoles".

MOTIVACIONES

Tanto Jessica como Antonia reciben una ayuda económica al mes por formar parte del Programa (490 euros y 100 respectivamente). Pero no es la parte económica la que las movió.

Antonia no quería estar sola y para Jessica es un gesto de solidaridad. "Puede parecer un rollo para los estudiantes, pero pienso en el prójimo. A mí me gustaría que alguien lo hiciera por mí cuando sea mayor. Además, al final pienso en ella como si fuera un familiar".

Y así lo parece. Antonia le cuenta historias de juventud, de cuando era peluquera y ganaba premios. Jessica le anima a que explique con detalle el día que peinó a Concha Piquer.

Estar con una persona joven le da tanta alegría que cuando Jessica se vaya, Antonia lo tiene claro: "Me buscaré a otra joven," y se ríe.

Los requisitos para la persona mayor

Tener más de 65 años y vivir sola

Poseer un piso con las condiciones necesarias para que se instale un estudiante 

Valerse por sí misma

 Firmar un contrato aceptando las reglas del acuerdo

Requisitos para el estudiante

Ser joven. Hasta 35 años

No trabajar ni residir en la misma ciudad

Estudiar en cualquiera de las universidades con las que el programa ha establecido un convenio (Universitat de València, UPV, Universitat Jaume I)

Comprometerse a entenderlo como una pareja de convivencia y no de conveniencia. Supone pasar tiempo con el mayor y dormir seis días a la semana en casa

Firmar un contrato que guardará el psicólogo, en el que se aceptan las reglas

 

Cerrar